Usted está aquí

Sumando fuerzas por un trabajo decente

Fecha: 
02/05/2018

Las entidades promotoras de la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) unimos nuestras voces y fuerzas en este 1º de Mayo, fiesta de los trabajadores y de san José Obrero, para celebrar el sentido creador del trabajo, clave para el desarrollo humano, integral y solidario, y para denunciar la falta del trabajo decente para todas y todos en nuestra sociedad.

Como Iglesia, que quiere ser buena noticia en nuestro mundo, nos hacemos presentes y nos posicionamos en contra de aquellas situaciones que atentan contra la dignidad de las personas.

Las entidades que participamos en la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente recordamos que «la política económica debe estar al servicio del trabajo digno. Es imprescindible la colaboración de todos, especialmente de empresarios, sindicatos y políticos, para generar ese empleo digno y estable, y contribuir con él al desarrollo de las personas y de la sociedad. Es una destacada forma de caridad y justicia social» (Conferencia Episcopal Española, Iglesia, servidora de los pobres, 32).

Como señalan los obispos españoles, «la política más eficaz para lograr la integración y la cohesión social es, ciertamente, la creación de empleo. Pero, para que el trabajo sirva para realizar a la persona, además de satisfacer sus necesidades básicas, ha de ser un trabajo digno y estable». Y añaden que fue el propio Benedicto XVI quien «lanzó un llamamiento para “una coalición mundial a favor del trabajo decente” y que la apuesta por esta clase de trabajo es el empeño social por que todos puedan poner sus capacidades al servicio de los demás. Un empleo digno nos permite desarrollar los propios talentos, nos facilita su encuentro con otros y nos aporta autoestima y reconocimiento social».

Con motivo de la celebración de este Primero de Mayo, defendemos y reivindicamos:

Situar a la persona en el centro de la vida política, de las relaciones laborales y del trabajo.
■ Proteger el derecho al trabajo decente para posibilitar un desarrollo integral de la persona, donde el trabajo sea generador de dignidad para la vida.
Lograr la igualdad de oportunidades y trato para todos los hombres y todas las mujeres.
Garantizar que el trabajo permita desarrollar nuestra vocación y sirva para aportar nuestros dones a la construcción de la sociedad desde el bien común.
■ Reconocer social y jurídicamente el trabajo reproductivo, para poner en valor aquellos trabajos de cuidados que posibilitan y sostienen la vida.
Afirmar la seguridad y la salud en nuestro ámbito de trabajo, bajo unas condiciones laborales que no atenten contra la integridad física y psíquica de la persona, y que garanticen la protección social del trabajador.
Alcanzar libertad en la empresa para que, como personas expresemos nuestras opiniones, podamos ejercer nuestro derecho a organizarnos colectivamente y participemos de las decisiones que afectan a nuestras vidas.
Promover la conciliación real laboral y familiar, mediante la creación de ritmos y mecanismos que posibiliten el desarrollo integral de la persona en la esfera laboral, familiar, cultural y espiritual.
■ Lograr que el acceso a los derechos para una vida digna, como sanidad, vivienda o educación, entre otros, no estén condicionados a tener o no un trabajo.

Como Iglesia en medio del mundo, nuestros movimientos y entidades participan en esta realidad social y sufrimos sus efectos deshumanizadores, lo que nos pone en alerta para cuestionar nuestros estilos de vida y revisar su coherencia a la luz del estilo de vida de Jesús de Nazaret.

Somos denuncia profética mientras somos alternativa; y nos acercamos y somos fieles al Evangelio si somos testigos de aquello que reivindicamos. Tenemos conciencia de la misión y el compromiso de ser levadura en la masa, y de la urgencia de crear nuevos mecanismos y relaciones humanas que posibiliten una vida y un trabajo digno para todos.

Como gesto profético, en este 1º de Mayo invitamos a las distintas comunidades cristianas a celebrar la Eucaristía en acción de gracias por el don del trabajo humano y como signo de solidaridad con quienes sufren la deshumanización del trabajo.

 Documentos de interés 
■ Nota de prensa. Iglesia por el Trabajo Decente denuncia el injusto marco laboral y social
■ Sigue la conversación en redes sociales con la etiqueta #SINTrabajoDecente

■ Documento completo: Manifiesto 1 Mayo 2018. Sumando fuerzas por un trabajo decente. (pdf)

■ REFLEXION/ADHESIÓN WEB CARITAS CORDOBA

Galería

Noticias

27/07/2018

Ante la oleada de violencia armada que en las últimas semanas está causando cientos de víctimas mortales en Nicaragua, Cáritas Española expresa su solidaridad y cercanía con sus hermanos de...

Leer más
26/07/2018

La Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 15 de junio Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez. Con esta iniciativa se trata...

Leer más
17/07/2018

El pasado mes de junio, 16 personas de la Casa de Acogida Madre del Redentor disfrutaron de un día en la playa de Málaga.

Salieron junto con otras personas participantes de...

Leer más

Serv. Acogida de Cáritas

La acogida es la primera instancia a la que se puede acudir pidiendo ayuda o información. Es la...

Leer más